La Rueda de la Vida: descubre esta herramienta que detecta tus zonas de mejora

La rueda de la vida: una herramienta fácil y muy potente para comprobar el estado de tu vida.

La rueda de la vida es una herramienta de desarrollo personal muy conocida, fácil de utilizar, y además muy potente que te dice al momento el estado de las diferentes facetas de tu vida.

Es una rueda dividida en diferentes quesitos. Cada parcela o quesito representa una faceta de la vida: la familia, la saludo, los amigos, el amor, el trabajo, el dinero, la profesión, etc. Las parcelas pueden variar de una rueda a otra.

¿Cómo utilizarla?

Es muy fácil. Tómate un tiempo a modo individual para puntuar del 0 al 10 cada faceta diferente de tu vida y colorea el quesito dependiendo de la puntuación asignada. 

0=nada satisfactorio, 10=muy satisfactorio.

¿Cómo interpretarla?

Se supone que una rueda tiene que poder rodar de una manera fácil, no a trompicones. Si nuestra rueda está muy bien en la salud (9), familia (9), desarrollo personal (9) por ejemplo, pero tiene una puntuación muy baja en amor (4), dinero (3) y ocio (2) la rueda no va a fluir y va a ir a trompicones. Ya no es una rueda. Vemos que tenemos varios puntos que podemos mejorar.

¿Qué ventajas aporta la rueda de la vida?

La primera ventaja es que es una herramienta muy fácil de usar. La segunda es que es una herramienta de autoconocimiento, que uno mismo puede utilizar sin ayuda de nadie. Rápidamente puedes ser consciente de la parte o partes de tu vida que fallan o que necesitan mejorar.

¿Qué hacer con la rueda de la vida?

Primero fíjate en las parcelas de tu vida a las que has dado una puntuación más baja. Piensa por qué crees que las has valorado así, ¿qué puede estar reflejando? Tal vez haya alguna creencia limitante que te está frenando en ese campo de tu vida. Pon por escrito esas creencias y cámbialas en positivo a modo de afirmaciones. Lee esas afirmaciones una y otra vez varias veces al día durante 40 días. Cuando sientas que esas afirmaciones te parecen obvias, significará que las has hecho tuyas y las has podido transformar. ¡Enhorabuena!

Te pongo un ejemplo:

Si has valorado muy bajo el DINERO porque llegas mal a fin de mes o tu dinero no te llega para hacer todo aquello que te gustaría, párate a pensar qué puede estar pasando ahí. Tal vez puedas detectar que en tu familias has escuchado cosas del tipo: “el dinero no crece en los árboles”, “el dinero es sucio”, “los ricos han hecho algo fuera de la ley para ser ricos”, etc….

Escribe afirmaciones con respecto al dinero en positivo: “el dinero me gusta”, “amo el dinero”, “el dinero me da la libertad que necesito para hacer lo que deseo”, “el dinero viene a mi con facilidad”, “puedo generar dinero fácilmente con mi trabajo”. Escríbete estas afirmaciones y ponlas por todas partes, en el móvil como alarmas, pegadas por la casa y léelas diariamente varias veces. Al cabo de un tiempo, tu mente estará acostumbrada a ellas y cambiará las viejas creencias por estas nuevas. La mente actúa por repetición, así que adelante.

También puedes ponerte manos a la obra marcándote objetivos. Piensa en diferentes acciones a llevar a cabo, objetivos concretos y medibles. ¿En cuánto tiempo crees que lo puedes conseguir? ¿Qué acciones vas a llevar a cabo para mejorar? ¿Con qué recursos cuentas para cambiar esas facetas de la vida que debes mejorar? No solo estoy hablando de recursos económicos, sino también recursos personales, es decir las personas que te apoyan. Hazte un panel de sueños con todo lo que quieres conseguir y mientras lo consigues actúa como si ya lo tuvieras. Como sabes, por la ley de la atracción, la energía que generas te ayudará y lo que quieres vendrá solo.

No olvides nunca que el querer cambiar no es una cuestión intelectual o erudita, lo más importante es la motivación. Una persona que quiere hacer un cambio con la motivación adecuada, ya tiene mucho camino recorrido. Y recuerda que el cambio va de dentro a fuera, que somos ilimitados en nuestra valía y que todo lo que quieras se puede conseguir.

Gracias por haber leído este artículo.

Te mando un abrazo

Celia 

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